Posible impeachment de Trump repercutirá en las elecciones de EE.UU.

Artículo para la revista Fortune del 1 de octubre de 2019

El impeachment o juicio político para destituir al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se llevará a cabo si están a favor la mitad, más uno, de los congresistas del país y las dos terceras partes de los senadores.

Recuento del proceso:

Con base en el requerimiento de Nancy Pelosi, líder del partido Demócrata, la Cámara de Representantes del Congreso Americano iniciará un procedimiento legal de investigación contra el presidente Trump por solicitar la ayuda del presidente de Ucrania para investigar penalmente al exvicepresidente Joe Biden y a su hijo Hunter.

El Fiscal General William Barr y el abogado personal de Trump, Rudolph Giuliani están involucrados en la trama. Ello de acuerdo con la denuncia presentada por un informante anónimo de los servicios de inteligencia y con la transcripción editada de la conversación entre ambos presidentes.

Concluido el procedimiento de investigación y si la comisión formada para tal efecto determinará responsabilidades en contra de Donald Trump, los artículos de la acusación serían sometidos a la votación del pleno de la Cámara de Representantes, para cuya aprobación se requeriría la mayoría simple de sus integrantes: 218 de 435.

De aprobarse, la acusación formal se presentaría a la Cámara de Senadores, quien actuaría a la manera de un tribunal que resolvería si el presidente es o no responsable. Al tratarse de un juicio, la Cámara de Representantes sería la parte acusadora, Trump el acusado y el presidente de la Suprema Corte dirigiría el proceso.

Una sentencia desfavorable al mandatario norteamericano, cuyo efecto inmediato sería removerlo del cargo, requiere el voto de 67 de los 100 senadores. De acuerdo con la integración de dicha Cámara, el Partido Demócrata solo cuenta con 47, por lo que necesitaría el apoyo de al menos 20 Republicanos, lo que es improbable.

Existe una bomba político-constitucional en contra del presidente norteamericano que pone contra las cuerdas a los senadores republicanos ante las elecciones del 2020. Si el juicio resulta favorable a Trump y es exonerado, saldrá fortalecido de cara a la reelección que se votará en noviembre de 2020. En cambio, de ser destituido -insisto, una posibilidad remota- lo sustituiría el vicepresidente Mike Pence.

Un punto a considerar es que, conforme lo han señalado los Demócratas en la Cámara de Representantes, en el procedimiento de juicio político contra Trump no solo se incluye el tema de Ucrania, sino otras seis investigaciones previas en curso por lo que se ha llamado la injerencia Rusa en las elecciones presidenciales de 2016, el financiamiento ilegal de su campaña, en particular por pagos realizado a la actriz porno Stormy Daniels y obstrucción a las indagatoria realizadas por el Fiscal Especial Robert Muller.

Cabe destacar que este es un juicio político, no necesariamente legal, debido a que la condena podría resultar no por cometer delitos, sino por faltas graves como lo establece la Constitución de ese país. Esta es la cuarta ocasión en la historia constitucional de EE.UU. que un presidente es sometido a juicio político: Andrew Johnson a finales del siglo XIX, Richard Nixon y Bill Clinton en la segunda mitad del siglo XX, y ahora Donald Trump.

Con independencia del resultado final del impeachment contra Donald Trump, lo cierto es que este juicio no solo repercutirá en la elección presidencial de 2020, sino también en la de los congresistas y senadores.

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